04 septiembre 2006

La pregunta (I)

Hay sábados por la mañana que me voy con mi amor a buscar nuevas experiencias. El resto de los sábados coincide con que me levanto cansado, resacoso o está lloviendo, así que me quedo toda la mañana en la cama, ya sea meditando, leyendo, manoseando mi juguete o todo a la vez por turnos.

Todos esos sábados por la mañana que me quedo en casa lleno el Winamp de música y no lo quito hasta la hora de comer. Rara vez repito dos sábados seguidos el mismo tipo de música, y es que hay tanta que oír dos veces lo mismo se me antoja perder el tiempo.

Los últimos sábados habré escuchado al Canto del Loco, a Björk, Café del Mar, Emiliana Torrini, Matisyahu, Paul Weller, Salif Keita, Phish y Placebo entre otros. Este último sábado me levanté cansado y me puse aquel refrito de música clásica que me hice hace tiempo.

Y comenzó a sonar la Primavera de Vivaldi. Luego el Invierno. Después La Traviata. Luego un Aria de Kart Boehm. Así habló Zaratustra más tarde, y a continuación la séptima sinfonía de Mozart. Cuando llegó el Verano de Vivaldi mis lóbulos temporales me advirtieron que había más calidad en cada uno de los compases de esa obra que en toda la discografía de Bisbal, Bustamante y Chenoa juntos.

Continuó el Ave María de Mozart, que no tiene demasiada semejanza al “Ave María cuando serás mía” de ricitos de oro. Carmina Buranah, La flauta mágica y Réquiem de Mozart dieron paso al breve capítulo de óperas, compuesto de Fígaro, Il mio tesoro y La Donna e Mobile.

Y es entonces cuando me hice La Pregunta. ¿Cuándo la música dejó de ser un arte? ¿En qué momento pasó a ser sólo un negocio?

2 comentarios:

Marga F. Rosende dijo...

Menos mal que al menos nos quedan las grabaciones y los conciertos de los tiempos dorados de la música....
Un beso

toxcatl dijo...

criaturas inocentes...
la musica _siempre_ ha sido un negocio; el tema es: ¿cuando empezo a ser un negocio rentable??