22 junio 2006

La teoría de Nowitzki

La teoría de Nowitzki es otra de las estrategias que puedes seguir en la vida si lo que quieres es triunfar más que la Coca-Cola. En estrecha relación con "La ventana deslizante", esta técnica permite obtener resultados emocionantes e insospechados. De hecho, cuanto mayor sea la combinación entre estas dos técnicas mayor es la probabilidad de éxito.

Dirk Nowitzki es uno de los mejores jugadores de la NBA. De hecho juega en la selección de Alemania de baloncesto. Hace tiempo jugó España contra esta selección. Durante el partido Nowitzki tiró a canasta innumerables veces y las falló todas. Tiraba y fallaba, tiraba y fallaba. Así todo el partido. Cuando quedaban segundos para terminar Nowitzki encestó una pelota, y Alemania ganó el partido por un punto de diferencia. Los alemanes ganaron el partido gracias al tesón de Nowitzki.

¿En qué consiste aplicar esta técnica en la vida? Bien, pongamos un ejemplo con un sujeto al azar. Pongamos que Yorchus un día se levanta con las hormonas por las nubes y con más ganas de clavar un polvo que de respirar. Yorchus abre rápidamente la agenda por la página de "Ventana deslizante" y se encuentra con los siguientes nombres: Ivana Milicevic, Halle Berry, Denise Richards, Nikita Denise y Uma Thurman.

Yorchus llama a Ivana y queda con ella para tomar un café después de comer. Después de una animada charla que se ha ido calentando por momentos, Ivana decide romper relaciones viendo el peligro al que se expone, y huye a resguardarse a casa. Yorchus llama entonces a Halle, con cierto calentón, y tiene la mala suerte de que está de viaje y no está por la labor de volver a casa para retozar.

Yorchus sigue tirando de lista, ahora llama a Denise, que acepta ir a casa de Yorchus a ver una peli por la noche. En mitad de la peli se produce el ataque, que Denise esquiva no sin cierta satisfacción por sentirse deseada. Ella se va a casa al terminar la peli con una sensación a mitad de camino entre la indignación y la alegría, y pensando que otro día sí se deja querer, que no se lo va a poner tan fácil a Yorchus.

Yorchus llama a Nikita, que se encuentra en un bar tomando algo con Uma. Yorchus piensa que una vez que la bola de nieve ha empezado a rodar no se puede parar, y para allá que va. Después del fracaso anterior intenta currárselo más con la retórica que con el roce. Nikita no está por la labor de cooperar y huye con otras amigas, pero Uma tiene el día tonto y le sigue el juego, aunque se sigue haciendo la dura. Ya son las 4 de la mañana y acepta pasarse a tomar una copa por casa de Yorchus, y este sabe que esta es la buena, que esta no se escapa.

Durante el camino la comenta que antes de que terminen de subir las escaleras ya la habrá quitado toda la ropa, y ella se sigue haciendo la dura y diciendo que de qué va. En un descansillo se produce el primer ataque, que ella rehuye sin poder ocultar la sonrisa de su cara. Cuando llegan al salón Uma se empieza a quitar la camisa mientras dice que esto no puede ser, y que Yorchus la ha engañado, sin parar de sonreir.

Gracias al tesón que Nowitzki ha conseguido trasladar a todos los aficionados al baloncesto, Yorchus y Uma se tirarán hasta las nueve de la mañana dando vueltas en la cama, y porque ella trabaja de profesora y se tiene que ir con los niños, que si no hasta la hora de comer.

Nowitzki, una vez más, gracias por todo.

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Continúa en La conjetura del paciente.

4 comentarios:

konsumprodukt dijo...

¿Eso quiere decir que esta noche has mojado, es ficción literaria?

konsumprodukt dijo...

Ah, Vale, vale...

toxcatl dijo...

Vaya, pues si que tienes una tecnica depurada...tomaré notas (por si acaso).-

Anónimo dijo...

Si Nowitzki fuese una tia, llevaria una letra escarlata en el pecho.