14 junio 2006

Brecha social eterna

Hace ya tiempo que el escritor Pérez-Reverte dió el pistoletazo de salida al debate sobre el sexismo del lenguaje y lo peligroso que puede resultar para la mente humana.

A mi de pequeño me enseñaron en clase de lengua que las profesiones no tienen sexo. Así un "juez" es "persona que tiene autoridad y potestad para juzgar y sentenciar", independientemente de su sexo, y siendo incorrecto decir "jueza". Ahora el diccionario de la RAE recoge las profesiones "feminizadas" y sí es correcto. Lo veo natural porque el lenguaje evoluciona acorde a cómo lo usa la gente, y si la gente se acostumbra a decir "jueza" aunque esté mal, tarde o temprano estará bien. De hecho ya lo está.

Lo que no me ha parecido tan bien son los pollos que se han montado para "defender" las profesiones femeninas. Múltiples asociaciones de mujeres han removido cielo y tierra para obtener algo que no cambia nada. Con la cantidad de mujeres que viven amenazadas por sus maridos, me parece de coña que estas asociaciones se dediquen a perder el tiempo con estas milongas.

Alguna vez me ha dado por decir aquello de "Este tío es más tonto que mis cojones" y a nadie le ha sorprendido. De hecho se ha tenido en cuenta mi apreciación y hasta se me ha dado la razón. Alguna otra vez se me ha ocurrido decir aquello de "Esta tía es más tonta que mis cojones" y me han puesto de cerdo machista e hideputa, granjeándome con ello gran desconfianza. Mi problema es que soy tan ingenuo que creo en la igualdad, cuando es evidente que la gente a mi alrededor no piensa lo mismo.

Las prácticas machistas practicadas a lo largo de la historia por los dirigentes, tanto políticos como religiosos, han hecho mucho mal a la sociedad, discriminando a sectores de la población y abriendo brecha entre las personas. Las prácticas feministas que se están practicando últimamente también lo hacen.

Capítulo aparte merecen las feministas del CIDE (Instituto de la mujer). Después de su último éxito editorial basado en enseñar a niñas de 9 años que masturbarse mola, vuelven a la carga advirtiendo del daño irreversible que puede causar a la moral sexista el jugar a videojuegos. No me quiero imaginar que colapso social ocurriría si algo parecido pasase al revés y fuese publicado por hombres, les pondrían de machistas para arriba y se ganarían automáticamente el rechazo social. Pero como lo hacen mujeres, y a todos nos han enseñado que todas las mujeres son buenas siempre, pues nadie dice nada.

Lo que me parece un error es que algunas mujeres, intentando luchar contra las diferencias sociales, caigan en los mismos errores que han caido algunos hombres. El feminismo es tan malo como el machismo. Lo que hay que alcanzar es la igualdad.

Nota: sobre el libro del CIDE, estoy de acuerdo que masturbarse mola, lo que me parece un poco heavy es que regalan ese libro en los colegios a niñas de 9 años.

1 comentario:

toxcatl dijo...

Si tu supieras lo qeu hoy dia saben las niñas de nueve años... fliparias