13 junio 2006

Vida paralela

Verano del 2003. Yorchus fue a trabajar un viernes y al salir se fue a cenar con su novia. El lunes siguiente ya no tenía ni trabajo ni novia. El fin de la segunda edad había llegado, comenzábamos la tercera con ánimos renovados.

El tiempo libre es un problema que hay que solucionar. Lo malo del tiempo libre sin ocupar es que te da por pensar, y lo malo de pensar es que puedes pensar cosas muy peligrosas. Hay que hacer cosas en la vida y estar ocupado, sino te come la mierda.

Después de dos años trabajando y con la novia, Yorchus no sabía lo que era el tiempo libre. ¿Qué hacer con el tiempo libre? Hasta septiembre no empezaría el curso y no se podría matricular de su segunda ingeniería, y todavía quedaban dos largos meses de intenso calor.

El final del siglo XX y lo que se espera del siglo XXI es que sea la época del ocio. Miles de actividades para elegir. Y Yorchus eligió la que le pillaba más cerca: una vida paralela en Morrowind.

El Morrowind es como el carnet de conducir o como tu primer amor, una experiencia a mitad de camino entre la satisfacción plena y la penuria que todo el mundo debería tener. Es como el sexo apasionado, cuando no sepas diferenciar entre el placer y el dolor es cuando pedirás más y no podrás parar.

Verano de 2006. El amigo de Yorchus se encuentra varado, sin trabajo y sin novia. Como buen amigo, Yorchus le ha pasado el Morrowind. Una nueva vida paralela comienza, llena de sorpresas, sinsabores, alegrías y decepciones. El amigo todavía dice aquello de "este juego mola", y Yorchus sabe que el amigo todavía no se imagina lo que le espera.

4 comentarios:

toxcatl dijo...

ESte me lo he leido en-te-ri-to; ¿que es eso del morrowind?
como oiga a alguien por la calle hablando de este juego, igual le pregunto por tí ;-P

Hoy si que has madrugado...

Yorchus dijo...

No es que haya madrugado, es que este he tardado menos en escribirlo que los ladrillos anteriores.

El Morrowind es un videojuego. La forma más fácil de definirlo es como el videojuego de rol más perfecto que ha existido. Hasta ahora, que acaban de sacar la continuación.

Aquel verano me pasé 5 semanas jugando desde que me levantaba hasta que me acostaba. Y no hice ni la mitad del juego. Toda una experiencia.

Anónimo dijo...

¿puedo preguntar que me pierdo por no jugar a esos videojuegos?

Yorchus dijo...

Lo único que te pierdes es abstraerte del mundo real, llevando tus sentidos a un lugar lejos de las presiones diarias, la hipocresía, el dinero y las inquietudes.

Es decir, casi lo mismo que pasear por los campos eliseos o que perderse felizmente por los picos de europa para volver a encontrarse en un buen mesón.