07 junio 2006

La letra con sangre

Por todos es conocido en esta piel de toro aquel refrán que rezaba "La letra con sangre entra", terriblemente promovido por los colectivos eclesiásticos en centros docentes años ha. Con el tiempo y la evolución de las costumbres se ha ido perdiendo esta innoble y deleznable técnica en favor de nuevos métodos didácticos.

Tanto un método como el otro se basan en lo que Pavlov estudió sobre el reflejo condicionado. A continuación pongo dos ejemplos:

Ejemplo método antiguo:

Cuando Yorchus contaba con la tierna edad de 5 años, su hermano mayor estaba realizando unas prácticas básicas de electricidad en el cole, con pilas de 9v de esas que hacen cosquillitas. Yorchus, ni corto ni perezoso, decidió ponerse a jugar con los cables y los interruptores y se le ocurrió probar a ver qué pasaba metiendo los dos extremos de un interruptor en un enchufe de 220v. Como su habilidad con el destornillador no se había potenciado todavía se las ingenió para mantener unidos los cables a los bornes presionando con los deditos. Cuando Yorchus recuperó la consciencia descubrió con dolor, y no se le ha vuelto a olvidar, que la próxima vez que quiera reventar un sistema eléctrico debería usar métodos aislantes en su cuerpo.

Ahora pueden entender ustedes porqué soy como soy.

Ejemplo método actual:

Cuando Yorchus contaba con la menos tierna edad de 21 años se echó otra novia. Durante el primer año Yorchus se deshizo en regalos y atenciones provocando la felicidad de su pareja y, por tanto, la suya propia. La relación iba viento en popa y el amor era plausible en todos los contextos. Durante el segundo año el monstruo de la rutina comenzó a planear sobre los enamorados provocando aburrimiento, distanciamiento y falta de pasión. La pareja de Yorchus decidió buscarse un sustituto, sin avisar a este, y sin saber que Yorchus tiene el terrible problema de que de una forma u otra se entera de todo. Yorchus, estando enamorado, decidió no decir nada e intentar relanzar la relación de forma que recuperase a su media naranja, cosa que no fue posible debido al avanzado estado de descomposición de la situación. Así Yorchus, con 23 años, descubrió con gran dolor, más incluso que cuando tuvo su escarceo con el enchufe, que cuando quieres a alguien no puedes descuidar la atención en ningún momento.

Quiero agradecer desde aquí a aquel enchufe por enseñarme a cuidar mi vida, y a aquella chica también, aunque ambos lo hicieron inconscientemente.

3 comentarios:

toxcatl dijo...

Anda que no eres exagerao...
a ver, si es que debiste de agobiar a la pobre muchacha con tantos regalos y se busco a otro menos detallista...;-P

es broma; lo cierto es que parece que la moza se acostumbro a recibir sin dar y que cuando dejo de recibir se fue a buscar a otro para que la colmase de regalos...

toxcatl dijo...

¿consigo que te centres mas??
si yo lo que quiero es despistarte un poco!!! ;-P
Endever, si es que siempre me pasa lo mismo...

Anónimo dijo...

a mas de uno deberian darle un chispazo a tiempo.

Muy buen blog,
Saludos.