16 febrero 2006

Sigo siendo joven

Hay momentos en los que te sientes viejo. Notas los achaques de los 25 cuando descubres que después de 3 días consecutivos de fiesta el cuarto estás hundido. Lo notas cuando te entra el sueño en el coche cuando vas a trabajar. Lo notas cuando empiezas a notar el miedo de pedir la octava copa de la noche a las 6 de la mañana. Lo notas cuando empiezas a pasarlo bien en fiestas en casa de alguien en vez de salir siempre de caza a la calle. Lo notas cuando te empieza a dar vergüenza parecer un borracho. Lo notas cuando dejas de entender porque los chavales se comportan como se comportan, y eso que hace pocos años tú hacías lo mismo. Lo notas cuando las conversaciones que te interesan tienen que ver con política internacional. Lo notas cuando descubres que conoces todo el tipo de pescado y que ya no te sorprende ningún pez. Últimamente lo estoy notando en un ámbito nuevo, y es cuando tu parte responsable se amplía para cubrir tu trabajo, y ya no vas a trabajar por obligación ni para tener euros que dar al camarero que te pone la copa, sino que ya tienes una visión casi completa de la sociedad y sabes donde está tu sitio, y qué es lo que aportan tus acciones en el juego de la vida.

No obstante sigo siendo joven. Lo noto cuando me "engañan" mis amigos para pedirme otra copa después de la última. Lo noto cuando veo que todavía me convence con facilidad una chica de algo que normalmente no haría. Lo noto cada vez que me voy a casa de algún amigo a pasar la tarde jugando algún videojuego. Lo noto cuando suelto esos comentarios macabros y misántropos y sólo me río yo. Lo noto cada vez que me llama un amigo por teléfono y lo cojo diciendo "Que pasa nen" o "Que pasó wei". Lo noto cada día cuando llego a trabajar a las 8 y me paso leyendo blogs y mandando correos hasta casi las 10. Lo noto cada vez que doy la razón a alguien como a los tontos sin querer meterme en una discusión. Lo noto cada vez que me pongo mi ropa de "modernito". Lo noto cada vez que conozco un nuevo pez y me tiro un par de semanas pensando que es de una especie nueva, hasta que descubro que no, que sólo cambia el maquillaje. Pero sobre todo lo noto hoy, es jueves, y esta tarde-noche habrá que ir a hacer un estudio de mercado sobre el negocio de la cerveza.

Y así voy, y así pasa, y así es, y eso...

3 comentarios:

Afrodita dijo...

Para algunas cosas se sigue siendo joven..., pero en cambio en otras se va notando la edad...
Besotes y q hagas buenos descubrimientos esta noche

Anónimo dijo...

Nadie, interiormente, se siente mayor. Son los demás los que nos ven mayores. Creo que es el gran drama de la vida.

Isabel dijo...

El usuario anónimo escribió algo que pienso me pertenece. No obstante, si los demás nos ven mayores, muy mayores, es que hemos dejado de ser jóvenes. Y eso tiene mucho que ver con las ilusiones, proyectos, prejuicios, creatividad, etc, atributos que no son siempre privativos de ciertos años. De cualquier forma, previnamos, trabajempos, aceptemos, desdramaticemos y seamos elegantes y dignos a cualquier edad. Isabel Agüera