20 enero 2009

Germano-Hispano

Cuanto más tiempo pasa uno en Alemania, más se da cuenta de las semejanzas sociales entre los pueblos teutón e ibérico; hasta el punto de que uno se sorprende al preguntarse si no habrá sido una broma pesada de la naturaleza el meter a los pérfidos franceses en medio.

Dejando de lado la industrialización de ambos países, lo que más llama la atención es cómo los germanos pudieron prosperar a lo largo de los siglos teniendo en cuenta el frío que hace aquí en invierno. En estos tiempos la cosa está clara, existe el gas natural asiático y no hay problema. Pero, ¿hace cien años? ¿Cómo podía vivir aquí la gente? No cabe duda, los alemanes tienen las pelotas tan cuadradas como los hispanos. Bueno, eso y pasarse el invierno comiendo lombarda y matando cerdos.

Si además uno se adentra en la historia reciente las similitudes le saltan a la cara. En los setenta este pueblo era terriblemente hortera, alcanzando el mismo nivel de ignominia que el pueblo hispano. Si han visto ustedes la serie "Cuéntame", imagínensela tal cual (vestuario y decoración incluida, por supuesto) pero interpretada por bávaros; ahí lo tienen, así era gráficamente este país.

Si se van ustedes un poco más atrás comprobarán que, al igual que en la piel de toro, en esta centro-europa también hubo un grupo que impuso su voluntad a través de la crispación y usando propaganda con alegorías de segregación social, gracias asímismo al beneplácito de la mitad violenta del populacho. La forma fue diferente, pero el contenido era el mismo.

Pese a todo, hay algo a lo que todavía no me termino de acostumbrar: aquí ir a menos de 160 kmh por una autovía es ser un mierda. Bueno, a eso y a conducir un coche automático que cuando pasas de 170 sube una marcha.

Bitte, ein grosse bier für Jürgen!

2 comentarios:

Halo dijo...

que envidia... disfruta

noecrof dijo...

alemaniaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
volvereeeeeeeeeee