24 septiembre 2007

Acabando la paciencia

El día 20 de septiembre, misteriosamente, me quedé sin agua en casa. Me constaba que faltaba una bomba de presión en el edificio (tiene dos) y que a los de los pisos de arriba no les llegaba bien, así que supuse que estarían arreglándolo.

El día 21 de septiembre por la mañana, tras ducharme en casa de mi señora madre, se procedió a dar cuatro voces en la promotora.

El mismo día por la tarde, aburrido me encontraba, empecé a jugar con los contadores del agua y las tomas de todo el bloque de viviendas.

[X] - "Pero Yorchus, si esos contadores están en un armario cerrado con llave... ¿cómo pudiste juguetear con ellos?"

Fácil, llevan dos meses abiertos de par en par. Para más inri, dan a la calle, con lo que cualquiera que pasee por la acera puede tocar a su antojo.

Después de varias pruebas ví la luz, el contador de mi vecino es el mío, el suyo no sé cual es. Mi vecino, alarmado quizá por no estar viviendo allí y haber gastado 60 metros cúbicos de líquido elemento, cerró la llave del agua que venía indicada con su piso y su letra.

Tras descubrir el lance y subsanarlo volví a tener agua. A la promotora no le he dicho nada.

Hoy, tras 5 días, no tengo noticia de que ni la promotora ni la constructora se hayan preocupado de mirar porqué no tengo agua.

Y, después de tres meses, todavía no me han arreglado los desperfectos de la vivienda. Me puse de plazo el 1 de octubre para denunciarlos, sólo quedan 7 días...

1 comentario:

toxcatl dijo...

Bien empiezas con tu nueva casa...