Uno de los problemas que tiene estar enfermo es el malestar general. Otro de los problemas es que si no estás muriéndote tienes que ir a trabajar. El principal problema que veo yo es que no apetece hacer nada y te pasas el día pensando. Lo malo de pensar es que puedes pensar cosas muy peligrosas. La vida es más sencilla cuando no piensas y sólo sigues la corriente.
Esta vez he tenido suerte. Sólo he pensado en cosas pasadas y no le he dado vueltas a nada. Esta noche estrenan segunda temporada de House y el Barça se la juega en la gran bota, lo que me sirve para no pensar en otra cosa.
Una de las cosas que he recordado es aquella vez que en plena discusión socio-política, D. dijo que mi opinión no podía ser tenida en cuenta ya que a mi me la sudaba todo. No recuerdo cuando fue, ni de qué iba la discusión. Es lo que tiene la naturaleza humana, que sólo te acuerdas de lo que te ha dolido. De lo bueno nunca te acuerdas.
Recuerdo también que se me ocurrió intentar explicar mi visión de la vida, pero sopesé que no venía a cuento, que iba a distraer la atención del tema principal y que iba a parecer que me había molestado. Recordar niños: la clave del éxito es no mostrar debilidad.
Que a mi me la sude todo es algo que creo que casi todo el mundo piensa. Y digo casi porque quiero pensar que hay un par de personas en el mundo que me conocen lo suficiente como para saber que no es así. Hace un año me sorprendió cierta amiga, describiéndome perfectamente a pesar de que había pasado con ella menos tiempo que con D. "Tienes una coraza puesta, y es muy difícil ver cómo eres en realidad."
Ahí dimos un paso adelante. El efecto era la coraza. Ahora sólo faltaba descubrir la causa. Lo bueno de la naturaleza es que tiene unos patrones muy básicos que se repiten constantemente. Uno de los patrones es el de los callos. Te salen callos en las manos cuando las castigas mucho. Te salen corazas en el pecho cuando estás hasta el nabo de llevarte hostias. Principio de la causalidad, que lo llaman.
Me cruzo con gente que parece que no aprende. Se pasan la vida recibiendo golpes y nunca ponen parches a sus agujeros de seguridad. Casualmente son los mismos que maldicen las injusticias de la vida segundos antes de sacar a relucir su vena consumista.
"Ay! Pobres muertos de hambre en África, que mal que lo tienen que estar pasando. Por cierto, ¿me acompañas a comprar ropa?"
Cada vez que veo una actitud similar no puedo evitar preguntarme si la insensibilidad viene de serie con la gente, o si te la enseñan en la tele. En estos países primermundistas la gente piensa que tiene hambre cuando lleva 5 horas sin comer. Yo suelo hacer una comida al día, y hay veces que paso 30 horas sin llevarme nada a la boca, y les puedo asegurar que lo que tenemos en este país no es hambre, es gula. El hambre no es tener el estómago vacío, el hambre es dolor. Y el dolor no es una leve molestia, el dolor es algo más. Y a mí no me duele estar un día sin comer, y como no soy un bicho raro supongo que a los demás tampoco.
Tengo un vecino en mi calle que va en silla de ruedas y tiene parálisis en la gran parte de su cuerpo. Creo que nació así, que no fue causa de ningún accidente. Llevo viéndole toda la vida y sigo estremeciéndome y deprimiéndome cada vez. Todo el mundo se acostumbra a ver desgracias. A mi me siguen impactando cada vez.
Pues va a ser que no, la insensibilidad no viene de serie. La vida te enseña a superar las adversidades. Los hay que les sale callo y los hay que prefieren mirar para otro lado. ¿Soy el único que se detiene a deprimirse ante noticias como esta?
En fin, lo voy a dejar aquí que más arriba he dicho que no le estaba dando vueltas a nada. Sólo decir que me sentí muy identificado cuando Gonzo escribió esto.
18 abril 2006
17 abril 2006
Luchando contra el eterno retorno
Y una vez más, como una broma pesada o un mal sueño que se repite, nos volvemos a encontrar en la misma situación. El eterno retorno del que hablaba Nietzsche es un agujero negro sobre el que orbitamos indefinidamente. La vida se burla de tí haciéndote pasar una y otra vez por el mismo pasillo mal iluminado, tropezándote con objetos que aparecen y desaparecen mientras oyes de fondo una risa de lata que te atormenta y no encuentras una puerta de salida, sino sólo un pasillo detrás de otro, una y otra vez. Retornos eternos que se suceden y en ocasiones hasta se solapan.
El primer retorno eterno es el de las vacaciones. A mi no me molesta volver de vacaciones, todo lo contrario, estando de vacaciones me da la impresión de estar perdiendo el tiempo. Me parece mucho más útil trabajar que perrear, los fines de semana da tiempo de sobra para hacer todas las actividades ociosas que uno quiera. De este modo, me asquea sobremanera ver a todo el mundo repitiendo la frase típica de "jo, que asco volver" y similares, mientras pierden el primer día de trabajo contándose lo que han hecho, no sin evidentes muestras de orgullo y manteniendo el deporte nacional en este país: intentar parecer mejor que el vecino.
El segundo retorno eterno es el de volver a encontrar tiempo libre en mi semana. Ayer terminó "Siete Vidas", después de siete años, así que un gran vacío aparece en mis domingos por la noche. Tengo toda la semana para pensar qué hacer con él.
El tercer eterno retorno es el más jodido. Me lleva atormentando durante años e, inexplicablemente, cada cierto tiempo, me da por repetir. Intentaré explicarme lo mejor posible. Soy un chico raro. No uno de esos raros que dan miedo. Ni uno de esos con conductas peligrosas. K. definió a todos sus amigos el viernes por la noche, con multitud de adjetivos, y de mí sólo pudo decir "Yorch, el chico raro". Una de las cosas que me separan del resto de los mortales sapientísimos es una extraña alergia que tengo. Mis anticuerpos están preparados hasta para la gripe y el cáncer, nunca enfermo, pero hay un factor de riesgo que siempre me puede.
Como decía soy un chico raro. Me gustan las chicas a rabiar. Como diría D., si hubiese nacido chica sería lesbiana, me gustan demasiado. Intento mantenerme alejado de pecar, intento llevar una vida casta y sana, pero no puedo. Cada solsticio y cada equinoccio vuelvo a caer. Sí, soy un chico raro, cada vez que me lío con alguna me pongo enfermo. En concreto de garganta y oídos. Mi tercer retorno eterno del día es ese, estoy malo, otra vez. Y sin frenadol en casa.
El primer retorno eterno es el de las vacaciones. A mi no me molesta volver de vacaciones, todo lo contrario, estando de vacaciones me da la impresión de estar perdiendo el tiempo. Me parece mucho más útil trabajar que perrear, los fines de semana da tiempo de sobra para hacer todas las actividades ociosas que uno quiera. De este modo, me asquea sobremanera ver a todo el mundo repitiendo la frase típica de "jo, que asco volver" y similares, mientras pierden el primer día de trabajo contándose lo que han hecho, no sin evidentes muestras de orgullo y manteniendo el deporte nacional en este país: intentar parecer mejor que el vecino.
El segundo retorno eterno es el de volver a encontrar tiempo libre en mi semana. Ayer terminó "Siete Vidas", después de siete años, así que un gran vacío aparece en mis domingos por la noche. Tengo toda la semana para pensar qué hacer con él.
El tercer eterno retorno es el más jodido. Me lleva atormentando durante años e, inexplicablemente, cada cierto tiempo, me da por repetir. Intentaré explicarme lo mejor posible. Soy un chico raro. No uno de esos raros que dan miedo. Ni uno de esos con conductas peligrosas. K. definió a todos sus amigos el viernes por la noche, con multitud de adjetivos, y de mí sólo pudo decir "Yorch, el chico raro". Una de las cosas que me separan del resto de los mortales sapientísimos es una extraña alergia que tengo. Mis anticuerpos están preparados hasta para la gripe y el cáncer, nunca enfermo, pero hay un factor de riesgo que siempre me puede.
Como decía soy un chico raro. Me gustan las chicas a rabiar. Como diría D., si hubiese nacido chica sería lesbiana, me gustan demasiado. Intento mantenerme alejado de pecar, intento llevar una vida casta y sana, pero no puedo. Cada solsticio y cada equinoccio vuelvo a caer. Sí, soy un chico raro, cada vez que me lío con alguna me pongo enfermo. En concreto de garganta y oídos. Mi tercer retorno eterno del día es ese, estoy malo, otra vez. Y sin frenadol en casa.
11 abril 2006
Spring holidays
Estamos de vacaciones, aunque sólo en el curro, así que posteo tres breves incisos:
Vídeo reivindicativo social musical. Aúna en poco tiempo muchas cosas.
Domingo por la tarde, mi cámara, K. y yo de tranquis.
Si alguna pareja padece monotonía sexual, la solución aquí.
Vídeo reivindicativo social musical. Aúna en poco tiempo muchas cosas.
Domingo por la tarde, mi cámara, K. y yo de tranquis.
Si alguna pareja padece monotonía sexual, la solución aquí.
09 abril 2006
Friki-emperador
El viernes, entre cerveza y cerveza, K. tuvo a bien advertirme que en la foto del cubo se veían pegatinas despegadas y cantaba bastante. Ante eso tengo que decir dos cosas:
1- Con el uso se me están despegando pegatinas, en concreto las naranjas y las blancas. Todavía no he descubierto porqué las otras no. De hecho hay dos pegatinas naranjas que se me han caído y parecen cuadros blancos.
2- Continuando el proceso de conversión a friki, como decía el otro día, y teniendo en cuenta que mi cámara de fotos graba vídeo, he dado el paso definitivo. He grabado el siguiente vídeo que, aunque no me ha salido bien, creo que dos minutos y poco vale. Se titula "Yorchus se lo monta con su cubo" o, en su versión internacional, "Flying Yorchus and his magic cube".
Distrútenlo con moderación, es su responsabilidad.
Por otro lado, continuando mi vida de emperador alemán, he de decir que llevo 500 años ininterrumpidos en guerra. Después de mi avanzadilla con el hindú y el egipcio, Isa volvió a pegarme. Unas cuantas armadas terrestres invencibles murieron a las puertas de Frankfurt. Cuando se cansó vino el francés a pegarme también. A todo esto, al egipcio lo han exterminado entre el ruso y el japonés, así que cuando terminé de darle para el pelo al gabacho me empezó a pegar el japo.
Primero me quitó una ciudad, así de sorpresa y con andanadas de elefantes. Como el francés y el español ya se habían rendido movilicé a toda la caballería y mis nuevos fusileros y recuperé mi ciudad, le quité Alejandría y la de los yacimientos de gemas y además Yokohama que tenía carbón al lado. También tiene cojones la cosa, con lo grande que es mi territorio y no ha salido carbón en todo él. Por lo menos me han salido cuatro yacimientos de uranio, que me van a venir bien.
Total, que cuando acabé de meterle al japonés, va el mongol y me viene a pegar también. Joder, que yo no quiero pegarme más de lo necesario pero es que no me dejan. En fin, en 4 turnos tengo tanques y me van a dejar de tocar las pelotas ya.
1- Con el uso se me están despegando pegatinas, en concreto las naranjas y las blancas. Todavía no he descubierto porqué las otras no. De hecho hay dos pegatinas naranjas que se me han caído y parecen cuadros blancos.
2- Continuando el proceso de conversión a friki, como decía el otro día, y teniendo en cuenta que mi cámara de fotos graba vídeo, he dado el paso definitivo. He grabado el siguiente vídeo que, aunque no me ha salido bien, creo que dos minutos y poco vale. Se titula "Yorchus se lo monta con su cubo" o, en su versión internacional, "Flying Yorchus and his magic cube".
Distrútenlo con moderación, es su responsabilidad.
Por otro lado, continuando mi vida de emperador alemán, he de decir que llevo 500 años ininterrumpidos en guerra. Después de mi avanzadilla con el hindú y el egipcio, Isa volvió a pegarme. Unas cuantas armadas terrestres invencibles murieron a las puertas de Frankfurt. Cuando se cansó vino el francés a pegarme también. A todo esto, al egipcio lo han exterminado entre el ruso y el japonés, así que cuando terminé de darle para el pelo al gabacho me empezó a pegar el japo.
Primero me quitó una ciudad, así de sorpresa y con andanadas de elefantes. Como el francés y el español ya se habían rendido movilicé a toda la caballería y mis nuevos fusileros y recuperé mi ciudad, le quité Alejandría y la de los yacimientos de gemas y además Yokohama que tenía carbón al lado. También tiene cojones la cosa, con lo grande que es mi territorio y no ha salido carbón en todo él. Por lo menos me han salido cuatro yacimientos de uranio, que me van a venir bien.
Total, que cuando acabé de meterle al japonés, va el mongol y me viene a pegar también. Joder, que yo no quiero pegarme más de lo necesario pero es que no me dejan. En fin, en 4 turnos tengo tanques y me van a dejar de tocar las pelotas ya.
07 abril 2006
De cubos y pensamientos
El paso uno de la conversión a friki es hacer sudokus como un salvaje. El paso dos es comprarse un cubo de Rubik y hacerlo en menos de 2 minutos. El paso tercero es empezar a hacer el imbécil con el cubo. He estrenado mi nueva cámara de fotos para mostrároslo: aquí lo teneis. A ver si me duplican o triplican el sueldo en breve porque esto de pasarse el día en casa empieza a ser preocupante.
Todas las mañanas, mientras el cola-cao está dando vueltas en el microondas, voy a hacer un pis y acto seguido meto la cabeza debajo del grifo del baño. Cuando mi pelo es incapaz de absorber más agua apago el grifo y me froto compulsivamente con la toalla. Acto seguido me miro al espejo e intento colocar de la forma más ordenada posible los pelos que acaban de dejar de chorrear. Es justo ese momento, cuando me miro al espejo, cuando termino de dar el paso de abandonar el mundo de Morpheo y entro de lleno en la vigilia. Son unos segundos cruciales para el día que se levanta.
Durante esos segundos pasa un torrente de pensamientos por mi cabeza. Normalmente son las cosas que tengo que hacer, que dejé pendientes ayer o recuerdos de momentos de mi vida. Hay otros días más chungos, días en los que hago una introspección personal peligrosa, caes en la cuenta de esas cosas que te hacen replantearte la existencia. Hoy, mientras hacía el juego de espejos para colocarme la coronilla, he pensado que la mayoría de la gente es conformista, todo el mundo se contenta con cualquier cosa.
Esto es sólo el resumen del torrente de pensamientos que me ha inundado. Quién más, quién menos, tiene desde algún momento de su vida catalogado a su persona ideal, a su príncipe azul o su princesa de cuento de hadas, por decirlo de alguna forma poética. Y esta mañana he pensado que nadie lo encuentra, o más bien casi nadie tiene la suerte de compartir su vida con su sueño. Al final, todo el mundo acaba hincando la rodilla en el suelo y conformándose con alguien con quien al principio se lleva bien, y al cabo de los años ya veremos.
Los hay que tienen más o menos suerte y acaban acostumbrándose a la otra persona y conviviendo en paz y felicidad. Pero no suele ser porque hayan dado con su media naranja sino porque se han adaptado a la otra persona, han cambiado su forma de ver la vida y la relación ha funcionado. L@s hay que no tienen suerte y al poco acaban separad@s, divorciad@s o muert@s.
Y después de los dos segundos que ha durado todo esto, mientras colocaba cuatro pelos de mi nuca, me he planteado si yo también debería arrodillarme o si por el contrario debería seguir siendo fiel a mí mismo, a mis objetivos, a mis ilusiones y, volviendo a permitirme una licencia poética, a mis sueños. La pregunta que me viene es, ¿me estaré equivocando? ¿existe mi media naranja o tengo el listón excesivamente alto?
Todas las mañanas, mientras el cola-cao está dando vueltas en el microondas, voy a hacer un pis y acto seguido meto la cabeza debajo del grifo del baño. Cuando mi pelo es incapaz de absorber más agua apago el grifo y me froto compulsivamente con la toalla. Acto seguido me miro al espejo e intento colocar de la forma más ordenada posible los pelos que acaban de dejar de chorrear. Es justo ese momento, cuando me miro al espejo, cuando termino de dar el paso de abandonar el mundo de Morpheo y entro de lleno en la vigilia. Son unos segundos cruciales para el día que se levanta.
Durante esos segundos pasa un torrente de pensamientos por mi cabeza. Normalmente son las cosas que tengo que hacer, que dejé pendientes ayer o recuerdos de momentos de mi vida. Hay otros días más chungos, días en los que hago una introspección personal peligrosa, caes en la cuenta de esas cosas que te hacen replantearte la existencia. Hoy, mientras hacía el juego de espejos para colocarme la coronilla, he pensado que la mayoría de la gente es conformista, todo el mundo se contenta con cualquier cosa.
Esto es sólo el resumen del torrente de pensamientos que me ha inundado. Quién más, quién menos, tiene desde algún momento de su vida catalogado a su persona ideal, a su príncipe azul o su princesa de cuento de hadas, por decirlo de alguna forma poética. Y esta mañana he pensado que nadie lo encuentra, o más bien casi nadie tiene la suerte de compartir su vida con su sueño. Al final, todo el mundo acaba hincando la rodilla en el suelo y conformándose con alguien con quien al principio se lleva bien, y al cabo de los años ya veremos.
Los hay que tienen más o menos suerte y acaban acostumbrándose a la otra persona y conviviendo en paz y felicidad. Pero no suele ser porque hayan dado con su media naranja sino porque se han adaptado a la otra persona, han cambiado su forma de ver la vida y la relación ha funcionado. L@s hay que no tienen suerte y al poco acaban separad@s, divorciad@s o muert@s.
Y después de los dos segundos que ha durado todo esto, mientras colocaba cuatro pelos de mi nuca, me he planteado si yo también debería arrodillarme o si por el contrario debería seguir siendo fiel a mí mismo, a mis objetivos, a mis ilusiones y, volviendo a permitirme una licencia poética, a mis sueños. La pregunta que me viene es, ¿me estaré equivocando? ¿existe mi media naranja o tengo el listón excesivamente alto?
06 abril 2006
Trocando
Al final la jugada del Media-Markt salió redonda. El martes pasé por allí y me comentaron que llevase los accesorios de la cámara que me harían un vale por el importe, así que fuí ayer a entregar los cds y las instrucciones todavía plastificadas.
Me pasee por la zona de cámaras fotográficas haciendo cuentas para ver si conseguía, por el precio de mi antigua cámara, otra igual y un mp3. Ví dos cámaras que me seducían y le pregunté a una chiquilla que iba vestida corporativamente sobre las características de ambas. De forma muy adornada me contó los mismos cuatro datos que venían en la cartulina adjunta y ante mis preguntas aclaratorias tuvo que huir buscando a la responsable, que me sacó las cajas de las cámaras y elegí. Una Canon.
Después pasé por donde los reproductores y ví tres que valían lo mismo y de similares características. Allí el encargado parecía que conocía mejor los artículos que disponía ya que ante mi sincera pregunta de "¿Cuál de estos tres te quedarías?" me contestó sin dudar "Este de aquí". Además de reproducir música y vídeos, ¡¡ Reproduce ficheros TXT!! Jo.
Pues entre eso, que salí de currar tarde y que había Champions, al egipcio todavía no le he genocidado.
Me pasee por la zona de cámaras fotográficas haciendo cuentas para ver si conseguía, por el precio de mi antigua cámara, otra igual y un mp3. Ví dos cámaras que me seducían y le pregunté a una chiquilla que iba vestida corporativamente sobre las características de ambas. De forma muy adornada me contó los mismos cuatro datos que venían en la cartulina adjunta y ante mis preguntas aclaratorias tuvo que huir buscando a la responsable, que me sacó las cajas de las cámaras y elegí. Una Canon.
Después pasé por donde los reproductores y ví tres que valían lo mismo y de similares características. Allí el encargado parecía que conocía mejor los artículos que disponía ya que ante mi sincera pregunta de "¿Cuál de estos tres te quedarías?" me contestó sin dudar "Este de aquí". Además de reproducir música y vídeos, ¡¡ Reproduce ficheros TXT!! Jo.
Pues entre eso, que salí de currar tarde y que había Champions, al egipcio todavía no le he genocidado.
04 abril 2006
Dia inusual
Hoy es un día que se sale de la rutina. Me he levantando media hora más tarde y he orinado en un bote de plástico de capacidad ínfima. Me ha entrado la duda de si con aquello de "la primera orina de la mañana" se referían a toda, porque en el bote ese no cabía ni el diez por ciento. Total, que después de envolver el susodicho en una bolsa de plástico (por si las crestas) me he montado en el coche sin desayunar. Sorprendentemente no he encontrado atasco y me he pasado 40 minutos esperando en la puerta de Fremap.
Al salir del interesantísimo curso de riesgos laborales donde, entre otras cosas, nos han contado que tengamos cuidado al manipular cables pelados y que no tecleemos en el ordenador con los nudillos, he ido a entregar mi cuerpo y mis fluidos a una enfermera que pululaba por allí. "¿Te mareas cuando te pinchan?", "Si es con una jeringuilla no me enfado." Mi don de gentes y yo empezábamos mal el reconocimiento.
En cuanto a líquidos corporales se ha contentado con el pis y la sangre, no me ha pedido más y eso que cuando me ha dicho que me desvistiera me he hecho ilusiones. El electro y la espirometría me ha dicho que están cojonudas, la tensión 11-7 y 88 kilos para 181 centímetros (de altura, no asustarse). Lo del daltonismo lo he clavado, lo de la vista bastante bien y lo del oído me ha sorprendido, voy a empezar a competir auditivamente con los perros.
Total, que me ha dado unos formularios para que escribiese todo lo que me ha dolido alguna vez en la vida y que en un rato me pediría la doctora. No tengo operaciones a corazón abierto, ni a riñón abierto. No tengo amputaciones ni enfermedades venéreas. Consumo vino todos los días a la hora de comer y un par de cervecillas en el fin de semana (ahí reconozco que me he quedado corto). Y para terminar marco "Sí" en la casilla de "¿Me encuentro bien?".
La doctora me llama y repasa los formularios conmigo. Me pregunta si hago deporte y la digo que juego al pádel todos los findes y que soy portero de un equipo de fútbol, si a eso se le puede llamar deporte, a lo que se le escapa una sonrisa. Esta no era tan guapa como la enfermera pero me vuelvo a hacer ilusiones cuando me dice que me desvista otra vez. Me soba el cuello, el pecho y la espalda y me empieza a pegar con un martillo preguntándome si duele. Yo para hacerme el macho la digo que no, nena, y me dice que me vuelva a vestir y que estoy como un toro con otra sonrisa, después de apuntarse mi dirección y mi teléfono.
Llego al trabajo y tengo que aparcar en Pittsburg. Después de un paseito hasta mi edificio me reciben comentándome que no haga nada hasta nuevo aviso, que estamos en etapa de integración del plan del banquete nupcial. Hay que cuadrar el trabajo de todos para que los cuchillos del pescao no se confundan con los de postre y que los camareros no se coman mi tarta y sirvan la comida para perros. Así que nada, me he dicho voy a escribir en mi blog para pasar el rato y aquí estoy.
Por cierto, ayer le volqué 3 ciudades al hindú, en una de ellas se fundó el islamismo y en la otra el cristianismo. Luego me fuí a por el egipcio y le cogí prestadas otras tres ciudades. Le he fichado otra que tiene 4 yacimientos de gemas, me la he apuntado como objetivo para la próxima guerra. Ahora a crecer económicamente y a inventar los fusiles. Esta partida no se me escapa.
Al salir del interesantísimo curso de riesgos laborales donde, entre otras cosas, nos han contado que tengamos cuidado al manipular cables pelados y que no tecleemos en el ordenador con los nudillos, he ido a entregar mi cuerpo y mis fluidos a una enfermera que pululaba por allí. "¿Te mareas cuando te pinchan?", "Si es con una jeringuilla no me enfado." Mi don de gentes y yo empezábamos mal el reconocimiento.
En cuanto a líquidos corporales se ha contentado con el pis y la sangre, no me ha pedido más y eso que cuando me ha dicho que me desvistiera me he hecho ilusiones. El electro y la espirometría me ha dicho que están cojonudas, la tensión 11-7 y 88 kilos para 181 centímetros (de altura, no asustarse). Lo del daltonismo lo he clavado, lo de la vista bastante bien y lo del oído me ha sorprendido, voy a empezar a competir auditivamente con los perros.
Total, que me ha dado unos formularios para que escribiese todo lo que me ha dolido alguna vez en la vida y que en un rato me pediría la doctora. No tengo operaciones a corazón abierto, ni a riñón abierto. No tengo amputaciones ni enfermedades venéreas. Consumo vino todos los días a la hora de comer y un par de cervecillas en el fin de semana (ahí reconozco que me he quedado corto). Y para terminar marco "Sí" en la casilla de "¿Me encuentro bien?".
La doctora me llama y repasa los formularios conmigo. Me pregunta si hago deporte y la digo que juego al pádel todos los findes y que soy portero de un equipo de fútbol, si a eso se le puede llamar deporte, a lo que se le escapa una sonrisa. Esta no era tan guapa como la enfermera pero me vuelvo a hacer ilusiones cuando me dice que me desvista otra vez. Me soba el cuello, el pecho y la espalda y me empieza a pegar con un martillo preguntándome si duele. Yo para hacerme el macho la digo que no, nena, y me dice que me vuelva a vestir y que estoy como un toro con otra sonrisa, después de apuntarse mi dirección y mi teléfono.
Llego al trabajo y tengo que aparcar en Pittsburg. Después de un paseito hasta mi edificio me reciben comentándome que no haga nada hasta nuevo aviso, que estamos en etapa de integración del plan del banquete nupcial. Hay que cuadrar el trabajo de todos para que los cuchillos del pescao no se confundan con los de postre y que los camareros no se coman mi tarta y sirvan la comida para perros. Así que nada, me he dicho voy a escribir en mi blog para pasar el rato y aquí estoy.
Por cierto, ayer le volqué 3 ciudades al hindú, en una de ellas se fundó el islamismo y en la otra el cristianismo. Luego me fuí a por el egipcio y le cogí prestadas otras tres ciudades. Le he fichado otra que tiene 4 yacimientos de gemas, me la he apuntado como objetivo para la próxima guerra. Ahora a crecer económicamente y a inventar los fusiles. Esta partida no se me escapa.
02 abril 2006
Reiniciando
De lo que se da cuenta uno cuando maneja un imperio es de que no hay amigos. El griego y yo íbamos a acabar mal, ya fuese por su culpa o por la mía. Así que preparé un plan, para recortarle la ventaja que me sacaba el hindú había que conquistar a alguien, y aprovechando el derecho de paso que teníamos firmado Alejandro y yo empecé a colocar unidades militares al lado de sus ciudades, para declararle la guerra y llevarme cuatro ciudades en un turno. Sí, es una traición como una casa, pero que le vamos a hacer, o él o yo.
Cuando tenía casi todo preparado me declararon la guerra el malí y el hindú, a la vez. Por el malí no había problema porque me venía con elefantes y yo ya tenía infantería. El problema era el hindú que se me presentó con artillería y tanques y claro, cualquiera le dice nada. Total, que se acabó la partida y decidí salir a emborracharme.
He llegado a casa a las 7 de la mañana, después de pulirme la mitad de la pasta que tengo para pasar el mes, de que me invitasen a dos copas, de pasarme unas risas viendo el "buitreo" de los chavales en las discotecas y de acercar posturas con aquella camarera. Ayer la pedí una copa diciendola que si no me emborracho no me atrevo a tirarla los trastos, y un poco más y se desborda el whisky ante el asombro de los presentes. Si veo que durante la semana santa termino mi gran pastel académico lo mismo la llamo para quedar y que me conozca como persona y no como borracho, y demostrarla que puedo beber cosas que no lleven alcohol.
En fin, que como hoy no tengo la cabeza para ponerme a colocar guindas en la tarta he comenzado otra partida al Civilization. Esta vez me he cogido a los alemanes, encabezados por Bismarck, que es diligente y comunicativo. Me volcaron el budismo y el hinduismo, así que tuve que tomar una decisión rápida y lo hice, fundé el judaismo. Tengo un imperio alemán judío. En cuanto descubra el fascismo y saque los tanques le cambio el nombre a mi país y lo llamo Israel.
Siguiendo en mi línea volví a construir el Partenón y los Jardines Colgantes, esta vez en Munich. Hice tambíen el Oráculo en Berlín, con lo que me regalaron una tecnología. He vuelto a caer en la crisis económica pero esta vez ha sido más controlado, y no he perdido comba respecto a los demás. El egipcio, el hindú y el francés están muy fuertes, y casualmente al hindú lo tengo al oeste y al egipcio al sur. Le he untado al ruso para que le hiciese la guerra al egipcio y darme así un margen para prepararme para pegarle, porque le veía venir con muy malas pulgas.
De buenas a primeras ha venido Isabel a pegarme, advirtiéndome que estaba harta de mi soberbia. No lo termino de entender ya que España está a tomar por culo y no hemos hablado en toda la partida. Lo cachondo es que me viene a pegar con guerreros y carros, cuando yo ya tengo saeteros y estoy a punto de descubrir la pólvora. Seguiré defendiéndome hasta que la mujer se canse y se dedique a otra cosa.
En breve sacaré a pasear a la caballería a ver si le cojo 4 ciudades al egipcio y 3 al hindú. Con esta guerra preventiva espero cortarles las alas y que la partida se decida entre el francés y yo. Hay una ciudad bárbara al lado del egipcio, que no se si la han fundado los bárbaros o que se la han quitado. Lo de los bárbaros merece mención aparte, increíble la cantidad de ataques que me han hecho esta partida.
En fin, espero que esta vez nadie saque los tanques antes que yo y poder así extender por el mundo las bondades de una alemania fascista y judía.
Cuando tenía casi todo preparado me declararon la guerra el malí y el hindú, a la vez. Por el malí no había problema porque me venía con elefantes y yo ya tenía infantería. El problema era el hindú que se me presentó con artillería y tanques y claro, cualquiera le dice nada. Total, que se acabó la partida y decidí salir a emborracharme.
He llegado a casa a las 7 de la mañana, después de pulirme la mitad de la pasta que tengo para pasar el mes, de que me invitasen a dos copas, de pasarme unas risas viendo el "buitreo" de los chavales en las discotecas y de acercar posturas con aquella camarera. Ayer la pedí una copa diciendola que si no me emborracho no me atrevo a tirarla los trastos, y un poco más y se desborda el whisky ante el asombro de los presentes. Si veo que durante la semana santa termino mi gran pastel académico lo mismo la llamo para quedar y que me conozca como persona y no como borracho, y demostrarla que puedo beber cosas que no lleven alcohol.
En fin, que como hoy no tengo la cabeza para ponerme a colocar guindas en la tarta he comenzado otra partida al Civilization. Esta vez me he cogido a los alemanes, encabezados por Bismarck, que es diligente y comunicativo. Me volcaron el budismo y el hinduismo, así que tuve que tomar una decisión rápida y lo hice, fundé el judaismo. Tengo un imperio alemán judío. En cuanto descubra el fascismo y saque los tanques le cambio el nombre a mi país y lo llamo Israel.
Siguiendo en mi línea volví a construir el Partenón y los Jardines Colgantes, esta vez en Munich. Hice tambíen el Oráculo en Berlín, con lo que me regalaron una tecnología. He vuelto a caer en la crisis económica pero esta vez ha sido más controlado, y no he perdido comba respecto a los demás. El egipcio, el hindú y el francés están muy fuertes, y casualmente al hindú lo tengo al oeste y al egipcio al sur. Le he untado al ruso para que le hiciese la guerra al egipcio y darme así un margen para prepararme para pegarle, porque le veía venir con muy malas pulgas.
De buenas a primeras ha venido Isabel a pegarme, advirtiéndome que estaba harta de mi soberbia. No lo termino de entender ya que España está a tomar por culo y no hemos hablado en toda la partida. Lo cachondo es que me viene a pegar con guerreros y carros, cuando yo ya tengo saeteros y estoy a punto de descubrir la pólvora. Seguiré defendiéndome hasta que la mujer se canse y se dedique a otra cosa.
En breve sacaré a pasear a la caballería a ver si le cojo 4 ciudades al egipcio y 3 al hindú. Con esta guerra preventiva espero cortarles las alas y que la partida se decida entre el francés y yo. Hay una ciudad bárbara al lado del egipcio, que no se si la han fundado los bárbaros o que se la han quitado. Lo de los bárbaros merece mención aparte, increíble la cantidad de ataques que me han hecho esta partida.
En fin, espero que esta vez nadie saque los tanques antes que yo y poder así extender por el mundo las bondades de una alemania fascista y judía.
31 marzo 2006
Guerra con España
La vida sigue y para Isabel la católica se está haciendo muy cuesta arriba. Ayer, 20 años antes de comenzar mi sincera y amistosa conquista de su territorio por la fuerza, mi colega el griego decidió adelantarseme. Así pues, durante varios turnos el griego estuvo acosando y debilitando las defensas de Salamanca, así que cuando llegué yo me encontré todo el trabajo hecho y me quedé con la ciudad sin apenas despeinarme. Fijaros que la conquisté con una catapulta y dos caballos... Y el griego estaba ahí con 3 catapultas, 4 caballos y 2 elefantes de guerra.
Una vez adquirida la ciudad, fijé mi próximo objetivo en Córdoba (que estaba al lado). Y bueno, paso algo parecido a lo que pasó con la otra, que el griego me hizo todo el trabajo sucio. Llegar y besar el santo.
Para terminar la guerra (no me gustan las guerras que duran más de 100 años) decidí conquistar Santiago y declararle la paz. Lo malo de Santiago es que el griego no tenía acceso, así que llegué y estaba defendida hasta las cejas. Me costó sacrificar unos maceros y un par de caballeros, pero conseguí entrar en la ciudad con una catapulta (con lo vergonzoso que eso resulta).
Así que le hice la paz a Isa, que en los últimos 100 años ha cambiado varias veces de religión oficial. Primero fue judía, luego budista y ahora católica. Mientras apaciguo a la población de las nuevas ciudades adquiridas decidí centrarme en la investigación y en la construcción de bancos y universidades en mis ciudades. Ya he conseguido ponerme a la altura tecnológica de los demás, a excepción de Gandhi que de alguna manera que todavía desconozco el tío nos saca 800 puntos y ya tiene uranio (y estamos en el 1650).
Gracias a la conquista de estas ciudades he descubierto que no lindo con los romanos, sino con los hindúes. Ahí está la clave de la partida, en ganarle un par de ciudades y debilitarle con una guerra que le hunda, porque si no se nos va, y como saque los tanques antes que yo estamos jodidos. Tengo que aprovechar los últimos descubrimientos para tirar las catapultas y hacer cañones, y sacar armas de fuego a cientos para intentar hacerle frente.
Y no es porque yo sea agresivo, es por conseguir que mi población viva en libertad y para luchar contra la tiranía del hindú, que estoy seguro que a pesar de ser demócrata (yo todavía soy monárquico) es un déspota con la población.
Una vez adquirida la ciudad, fijé mi próximo objetivo en Córdoba (que estaba al lado). Y bueno, paso algo parecido a lo que pasó con la otra, que el griego me hizo todo el trabajo sucio. Llegar y besar el santo.
Para terminar la guerra (no me gustan las guerras que duran más de 100 años) decidí conquistar Santiago y declararle la paz. Lo malo de Santiago es que el griego no tenía acceso, así que llegué y estaba defendida hasta las cejas. Me costó sacrificar unos maceros y un par de caballeros, pero conseguí entrar en la ciudad con una catapulta (con lo vergonzoso que eso resulta).
Así que le hice la paz a Isa, que en los últimos 100 años ha cambiado varias veces de religión oficial. Primero fue judía, luego budista y ahora católica. Mientras apaciguo a la población de las nuevas ciudades adquiridas decidí centrarme en la investigación y en la construcción de bancos y universidades en mis ciudades. Ya he conseguido ponerme a la altura tecnológica de los demás, a excepción de Gandhi que de alguna manera que todavía desconozco el tío nos saca 800 puntos y ya tiene uranio (y estamos en el 1650).
Gracias a la conquista de estas ciudades he descubierto que no lindo con los romanos, sino con los hindúes. Ahí está la clave de la partida, en ganarle un par de ciudades y debilitarle con una guerra que le hunda, porque si no se nos va, y como saque los tanques antes que yo estamos jodidos. Tengo que aprovechar los últimos descubrimientos para tirar las catapultas y hacer cañones, y sacar armas de fuego a cientos para intentar hacerle frente.
Y no es porque yo sea agresivo, es por conseguir que mi población viva en libertad y para luchar contra la tiranía del hindú, que estoy seguro que a pesar de ser demócrata (yo todavía soy monárquico) es un déspota con la población.
30 marzo 2006
De una crisis a una guerra
Lo que me gusta de la historia es que hay cosas que no tienen mucho sentido, y son la sal de la vida. Lo que me gusta del Civilization es que juegas una historia del mundo que, en la mayoría de las ocasiones, no tiene nada que ver con la que de verdad ha pasado, y no está falta de sucesos extraños.
Ayer sin ir más lejos. Construí en Pekín el Partenón, que recordamos que incrementaba la posibilidad de nacimiento de personalidades. Pues bien, a raíz de eso nacieron en el mismo Pekín Moisés y Homero. Sí señor, Pekín, llena de chinos, cuna del hinduismo, y da vida al mismo Moisés. Le usé para construir un santuario hinduista que incrementa la cultura y la recaudación en la capital.
Extendí el hinduismo a los griegos, comandados por mi amigo Alejandro Magno, que les tengo al oeste. Al sur y al este tengo mar y al norte tengo españoles y romanos. Ya he contactado con todas las civilizaciones del mundo y no se quién fundó el judaísmo. Lo que sí se es que españoles y romanos son judíos, alemanes, malíes e hindúes son budistas y los japoneses y franceses son católicos.
Ya me he metido en dos guerras. La primera no se muy bien porqué, pero de repente el griego, que es el único en la partida que comparte mi religión, va y me empieza a pegar. Me defendí de puta madre, ya que sólo me mató una unidad en toda la guerra, y sus ejércitos no paraban de morir en mis ciudades. De morir, y de reventarme sembrados, carreteras y pueblos. El muy jodío, unido a una excesiva expansión que hice (fundé tres ciudades en dos turnos), provocó una crisis económica que me duró unos cuantos siglos.
Durante dicha crisis la investigación se hundió. Para que os hagáis una idea, empecé a investigar la pesca en el año 400 y la terminé en el 900. Total, que tecnológicamente me quedé como la peor civilización. Eso sí, durante la crisis entrené un par de docenas de esclavos (aunque prefieren ser llamados "trabajadores") que me construyeron toda la red comercial que impulsaría mi economía para salir de la crisis.
Dicho y hecho. El gigante chino tarda en despertar pero cuando lo hace es terrible. Una vez que mis infraestructuras estuvieron terminadas, y que terminé de construir los Jardines Colgantes (en Pekín, claro), mi economía se disparó. Los Jardines Colgantes te dan un punto de salud más por cada ciudad (importante para el crecimiento) y te suben un punto la población en cada ciudad (subidón de personal). Con todo esto pasé a ser la civilización que más investiga.
Pero claro, seguía teniendo el problema de que las demás civilizaciones me sacaban una media de 8 descubrimientos, así que me puse las pilas para descubrir aquellas cosas que no sirven para nada pero que nadie había descubierto. Una vez que las tuve (sólo me llevó unos 200 añitos) pude comerciar con ellas (creo que fueron Óptica y Gremios) y recuperar lo perdido.
Total, que llegó alguien (no recuerdo si fueron los alemanes o los romanos o los franceses) y me dijeron que había que acabar con los japoneses, que no se ni donde están. Así que yo, ni corto ni perezoso dije "vale", y me metí en la segunda guerra de mi imperio, sin preocuparme demasiado ya que no creo que vengan los japos a pegarme, ni voy a ir yo a buscarles.
Total, que corre el año 1420 de nuestro señor, tengo una economía más que floreciente y unos vecinos a los que hay que acosar. Con el griego no me quiero pegar, ya que es el único que comparte mi religión y puede ser un aliado clave. Los romanos están muy fuertes y además sólo lindo con una de sus ciudades. No me queda otra. Voy a empezar a entrenar a mis poderosos ejércitos y al español se le va a caer el pelo, comenzando por Salamanca. Después irán los romanos, y más tarde ya veremos que pasa con el griego...
Ayer sin ir más lejos. Construí en Pekín el Partenón, que recordamos que incrementaba la posibilidad de nacimiento de personalidades. Pues bien, a raíz de eso nacieron en el mismo Pekín Moisés y Homero. Sí señor, Pekín, llena de chinos, cuna del hinduismo, y da vida al mismo Moisés. Le usé para construir un santuario hinduista que incrementa la cultura y la recaudación en la capital.
Extendí el hinduismo a los griegos, comandados por mi amigo Alejandro Magno, que les tengo al oeste. Al sur y al este tengo mar y al norte tengo españoles y romanos. Ya he contactado con todas las civilizaciones del mundo y no se quién fundó el judaísmo. Lo que sí se es que españoles y romanos son judíos, alemanes, malíes e hindúes son budistas y los japoneses y franceses son católicos.
Ya me he metido en dos guerras. La primera no se muy bien porqué, pero de repente el griego, que es el único en la partida que comparte mi religión, va y me empieza a pegar. Me defendí de puta madre, ya que sólo me mató una unidad en toda la guerra, y sus ejércitos no paraban de morir en mis ciudades. De morir, y de reventarme sembrados, carreteras y pueblos. El muy jodío, unido a una excesiva expansión que hice (fundé tres ciudades en dos turnos), provocó una crisis económica que me duró unos cuantos siglos.
Durante dicha crisis la investigación se hundió. Para que os hagáis una idea, empecé a investigar la pesca en el año 400 y la terminé en el 900. Total, que tecnológicamente me quedé como la peor civilización. Eso sí, durante la crisis entrené un par de docenas de esclavos (aunque prefieren ser llamados "trabajadores") que me construyeron toda la red comercial que impulsaría mi economía para salir de la crisis.
Dicho y hecho. El gigante chino tarda en despertar pero cuando lo hace es terrible. Una vez que mis infraestructuras estuvieron terminadas, y que terminé de construir los Jardines Colgantes (en Pekín, claro), mi economía se disparó. Los Jardines Colgantes te dan un punto de salud más por cada ciudad (importante para el crecimiento) y te suben un punto la población en cada ciudad (subidón de personal). Con todo esto pasé a ser la civilización que más investiga.
Pero claro, seguía teniendo el problema de que las demás civilizaciones me sacaban una media de 8 descubrimientos, así que me puse las pilas para descubrir aquellas cosas que no sirven para nada pero que nadie había descubierto. Una vez que las tuve (sólo me llevó unos 200 añitos) pude comerciar con ellas (creo que fueron Óptica y Gremios) y recuperar lo perdido.
Total, que llegó alguien (no recuerdo si fueron los alemanes o los romanos o los franceses) y me dijeron que había que acabar con los japoneses, que no se ni donde están. Así que yo, ni corto ni perezoso dije "vale", y me metí en la segunda guerra de mi imperio, sin preocuparme demasiado ya que no creo que vengan los japos a pegarme, ni voy a ir yo a buscarles.
Total, que corre el año 1420 de nuestro señor, tengo una economía más que floreciente y unos vecinos a los que hay que acosar. Con el griego no me quiero pegar, ya que es el único que comparte mi religión y puede ser un aliado clave. Los romanos están muy fuertes y además sólo lindo con una de sus ciudades. No me queda otra. Voy a empezar a entrenar a mis poderosos ejércitos y al español se le va a caer el pelo, comenzando por Salamanca. Después irán los romanos, y más tarde ya veremos que pasa con el griego...
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